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jueves, 21 de julio de 2016

Éxito y Felicidad

Creo que uno de los mayores cuestionamientos que he recibido en mis últimos años es por qué no he querido estabilizar algunos de mis proyectos, como mis predecesores (amigos o familia), a pesar de que ya rallé o pasé la edad en la que ellos lo han logrado. Luego de esta pregunta sigue una mirada de tristeza como si debiera sentirme incómodo ante esa cachetada de realidad que me están dando o queriendo dar.

Ante esas situaciones yo he tenido que guardar silencio, ya sea por respeto o evitar entrar en una discusión que quizá no quería sostener. Pues bueno, aprovecharé el blog para responder a algunas de esas personas que quizás me siguen, o quizás no, pero al final esto me libera.
Yo he crecido viendo dos cosas en las personas que me han rodeado, unos buscan la felicidad y otros el éxito, en los 90's hubiera apostado que uno era generador del siguiente, pero no en el orden que hoy en día ya tengo claro.
Si me preguntan si me considero una persona exitosa, yo debo decir que sí, pues tengo una carrera profesional, un puesto en una buena transnacional, la operación de un departamento en dos países y asesoro otras, dentro de mi campo de aplicación, en la región. Si bien es cierto, no me he preocupado por tener un vehículo, una casa, una cuenta bancaria con $20k ociosos, he logrado acumular mucho más que eso en mis treinta tantos años, experiencias, tanto para mi como para mi familia.
Creo que la felicidad radica en que una persona tenga la capacidad de dirigirse así mismo en función de hacer algo más productivo por su entorno, tratando de dejar un rayo de luz en la vida de quienes me rodean y, aunque eso no genera siempre buenas energías en doble vía, estoy seguro de que la mayoría de las personas lo reciben a bien.
Creo que la felicidad te lleva al éxito, quizá no en el ritmo o la velocidad que muchos esperan de uno, quizá no al éxito que la gente cree que uno debería tener, pero definitivamente al éxito que vos buscas obtener, y te garantiza disfrutarlo mucho de camino y si la vida no te da tiempo de llegar a él, al menos dejaste algo en la vida de quienes te acompañaron de verdad en el proceso.
Yo he visto personas perder la salud para ser Gerentes a los 35, he visto personas perder la casa por comprarla en un momento no tan estable de sus economías, he visto personas perder a sus familias por hacer caso a que el éxito te lleva a la felicidad, pero nunca he visto a una persona perder su paz y alegría en el camino de ser felices mientras van caminando al inevitable camino del éxito. 
Hay que ser cuidadoso, ya que el futuro es incierto, por lo que hay que tratar siempre de hacer lo mejor con lo que se tiene, identificando las bendiciones que nos llueven en el proceso, compartiendolas con tus personas cercanas (familia, colaboradores, colegas, amigos y hermanos de vida), creo que solo así podemos tener arribo satisfactorio al éxito que creemos merecer.

lunes, 18 de julio de 2016

Letargo

Lo extrañaba? Escribir? Sí, aunque siento que estoy queriendo levantarme de un letargo.
Dicen que una de las mejores maneras de saber si alguien está en una etapa depresiva es si se vuelve introvertido, dormilón y apático.
Pero ¿cómo sabemos que eso es realmente lo que está viviendo una persona? Creo que no ha sido mi caso, solo necesitaba aislarme un poco para sobreponerme de algunas situaciones y planear lo que les cuento enseguida.
Hace tres años conocí una persona, fue la primera vez que, luego de un fugaz contacto, conversaba con alguien y creaba una relación a partir de un contacto virtual, pero de esa amistad salió un proyecto, visitar el medio oriente.
Desde entonces, poco a poco, empezamos a planear visitarnos. Esta situación despertó una serie de cuestionamientos por parte de ambos, claro, como sacar tantos días, tanto dinero siendo ambos asalariados, es razonable hacer este esfuerzo por alguien que apenas si conoces en persona, pero que sientes que conoces profundamente por las horas invertidas en virtual.
Finalmente este año decidí concretar este plan, que se había vuelto muy frustrante al no concretar nada  ni ver avances. Finalmente, este mes inició esa travesía, pero con cambios.
Creo que la idea de hacer ese viaje solo por estar con alguien que apenas si conozco no me terminaba de hacer clic, y decidí hacer un vuelco a la visión del mismo.
Decidí tomarme un break, un espacio para alejarme un rato de todo, pensar, meditar y conocer algunos lugares que creo me darán grandes experiencias.
Creo que lo que quiero decir es que cuando el corazón se pone en diferentes proyectos o necesidades, solo es necesario pensar lo más objetivo que se pueda como pueden encajarse todas ellas para que sean lógicas, objetivas y realizables. Evitar la decisión por locura, que a la larga no trae buen Karma u obstáculos para la ejecución.
En mi caso personal ha sido un tema de mucha bendición, viendo a Dios en cada etapa de la realización del plan para llegar a ese esperado día. Ver la mano de Dios dejándolo fluir y en ocasiones pidiendo paciencia para poder otorgar una mejor oportunidad.
Espero que esta nueva experiencia me despierte la creatividad, mi etapa azul, y compartirles algunas de las meditaciones que surjan en el viaje. Los 40 días de mis 33 años.