En una entrada anterior, , había hablado sobre el tema de la fe y cómo, mi hermano a través de su ejemplo en la búsqueda de un nuevo trabajo, me había dado un gran ejemplo de vida.
Bueno, hoy por la mañana, cuando venía para el trabajo caí en razón de que no era un día cualquiera, ya que mi mejor amiga contraerá nupcias por civil. La idea casi me paralizó, ya que nunca pensé que fuera una realidad y menos a corto plazo y menos antes que yo (ja ja ja ).
La idea del tema de la perseverancia es que mi amiga, nunca estuvo de acuerdo en compartir su cuerpo con alguien que ella no sintiera que fuera la persona adecuada, no necesariamente el hombre de su vida ni su príncipe azul, pero sí al menos alguien que realmente viniera a aportar a su vida, ese algo que ni ella sabía que era, pero que sabía que lo sabría en su momento.
Estoy hablando de una historia de hace 15 años, y apesar de que su circulo cercano fuimos o hemos sido un poco más de la filosofía hedonista, ella nunca se doblegó a ceder en ese punto. Disfrutó como cualquiera de nosotros, y apostaría que en algunos casos hasta más, se evitó miles de situaciones incómodas o problemas a través de estos años. Creo que solo una vez la vi un poco frustrada con el tema de quién sería esa persona.
Por dicha, y gracias a Dios, hace unos años conoció a una persona que, a pesar de estar en contra de toda predicción, supo ganarse su corazón, un espacio en su vida y, finalmente, ese preciado cuerpo. No solo eso si no que él logró valorarlo, cuidarlo y mantenerlo como para lograr que ella siendo atípica a los convenciones sociales del matrimonio cedió a dar este maravilloso paso que el día de hoy me emociona tanto.
Estoy feliz amiga de la etapa de vida en la que entras hoy, como te dije, estoy seguro que la paciencia y sabiduría mostrada desde tu juventud serán las mejores herramientas que llevas al matrimonio y que con ellas harás de esta nueva empresa un éxito como has logrado hacer todo en tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario